Caracterización de los niveles de consumo de alcohol en Chile

Boletín N° 4. Caracterización de los niveles de consumo de alcohol en Chile. Noveno Estudio Nacional de Drogas en Población General de Chile. Diciembre de 2011.

Caracterización de los niveles de consumo de alcohol en Chile

El Boletín N° 4 realiza una caracterización de los niveles de consumo de alcohol en Chile, utilizando datos del Noveno Estudio Nacional de Drogas en Población General de Chile.

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Introducción

Al momento de analizar el consumo de una sustancia por parte de un determinado grupo de población, la primera medida a considerar es la prevalencia de consumo de dicha sustancia, la cual nos entrega una visión general de la proporción de la población que consume respecto del total. Esta cifra además se puede desagregar en diferentes niveles de consumo (como por ejemplo, cero consumo, consumo una vez al mes o menos, dos a cuatro veces al mes y dos ó más veces a la semana), entregando proporciones diferenciadas para cada uno de ellos.

Dada la heterogeneidad de la población, la estimación de las prevalencias comúnmente entregadas suelen estimarse y presentarse diferenciadas por sexo y grupo etario (y muchas veces también por nivel socioeconómico o zona geográfica), ya que estas variables son relevantes en la decisión y en la forma de consumo. Por ejemplo, para el caso del alcohol, es sabido que la prevalencia de consumo en hombres es mayor que en mujeres, así como también es mayor el consumo en jóvenes que en adolescentes.

El uso de los indicadores de prevalencia es ilustrativo del panorama global de consumo y, por tanto, una fotografía de un momento en relación al fenómeno que estamos midiendo. Sin embargo, las prevalencias sólo consideran a los individuos de determinado sexo y edad (u otra característica) que en el momento de la medición reportaron consumo, y no toma en cuenta la influencia de estas variables en la probabilidad de consumir con determinada frecuencia.

Debido a lo anterior, en este boletín se explora la influencia de variables como sexo, escolaridad, edad e ingreso en la probabilidad de presentar un determinado nivel de consumo. Este análisis se llevó a cabo utilizando la base de datos del Noveno Estudio Nacional de Drogas en Población General del año 2010, mediante un modelo de regresión multinomial.

Descripción de la muestra

El Noveno Estudio Nacional de Drogas en Población General cuenta con una muestra de 16.000 observaciones, de las cuales 7.075 presentan información sobre frecuencia de consumo de alcohol junto con nivel educacional, edad, sexo, ingreso y edad de inicio en el consumo de alcohol. Si consideramos las observaciones “expandidas”, para obtener representatividad a nivel regional, las 16.000 observaciones representan a 9.738.623 individuos, mientras que las 7.075 observaciones equivalen a 4.163.694. En lo que sigue del documento se trabajará sólo con las observaciones expandidas, con el fin de obtener resultados con representatividad regional.

La pregunta utilizada para establecer las categorías de consumo es: “¿Que tan seguido toma usted alguna bebida alcohólica?”, y presenta la siguiente distribución por alternativas:

Tabla 1

Las variables utilizadas como determinantes de la probabilidad de presentar algún nivel de consumo, de acuerdo a las categorías anteriores, son: edad, sexo, escolaridad, ingreso y edad de inicio en el consumo de alcohol, para las cuales se presenta a continuación la media por categoría:

Tabla 1

La edad promedio de la muestra varía entre 36,2 y 37,9 años dependiendo del nivel de consumo. El porcentaje de mujeres es del 59% en la categoría de abstinentes (nunca toman alcohol) y disminuye a medida que aumenta la frecuencia de consumo, llegando a un 22,7% entre aquellos que reportan consumir alcohol dos o tres veces por semana. Escolaridad representa los años de educación, situándose entre 11 y 12 años según la frecuencia de consumo. Ingreso contiene 8 categorías (desde el 0 al 7), concentrándose la mayor proporción de personas en las categorías 3 y 4, es decir, personas con un ingreso entre $200.001 y $500.000. La edad de inicio para el consumo de alcohol se encuentra en promedio entre los 16,6 y 19 años, y disminuye a medida que aumenta el consumo.

Resultados

A continuación se presentan gráficamente los resultados obtenidos para cada una de las variables descritas en el cuadro 2. Estos gráficos nos muestran la probabilidad de presentar algún grado de consumo asociada a cada valor de edad, escolaridad, ingreso y edad de inicio en el consumo de alcohol. En todos los escenarios se diferencian los resultados obtenidos por sexo.

Como se observa, la probabilidad de no consumir es mayor para las mujeres que para los hombres en todo el rango etario considerado, así como también cuando se trata de consumir una vez al mes ó menos. En el segundo caso, a mayor edad mayor es la probabilidad de consumir dicha cantidad, teniendo un crecimiento considerable hasta los 20 años aproximadamente, edad a partir de la cual comienzan a aumentar las diferencias por sexo, para luego seguir con la tendencia al alza de forma moderada.

Por otro lado, los hombres presentan una mayor probabilidad de consumir dos ó cuatro veces al mes, así como también de consumir dos ó más veces a la semana. En el primer caso, es más probable que se produzca el consumo en las personas más jóvenes, mientras que en el último aumenta con la edad para los hombres pero para las mujeres se mantiene relativamente estable, a partir de los 20 años aproximadamente.

En el caso de la escolaridad, las mayores diferencias según sexos se presentan en las personas con menor escolaridad en los niveles de consumo bajos y altos, mientras que se mantiene prácticamente constante para el consumo de dos ó cuatro veces al mes, y es mayor para las personas de más escolaridad cuando se trata de consumir una vez al mes ó menos.

Asimismo, los gráficos nos indican que mientras mayor es la escolaridad, tanto para hombres como para mujeres, la probabilidad de no consumir disminuye claramente, situación inversa a la ocurrida con la categoría de dos a cuatro veces al mes.

En lo que concierne a los ingresos, la probabilidad de presentar los dos primeros niveles de consumo sigue siendo mayor para las mujeres, al igual que en los dos casos anteriores, así como también continúa siendo superior la probabilidad para los hombres de presentar un consumo más frecuente.

Con respecto a la trayectoria, mientras mayor es la categoría de ingresos menor es la probabilidad de no consumir ó consumir una vez al mes ó menos. Mientras que para el resto de las frecuencias consideradas, el comportamiento es el inverso, existiendo una tendencia claramente creciente.

Para el caso de la edad de inicio, nuevamente las mujeres presentan una mayor probabilidad de no consumir, pero a diferencia de las variables anteriores, cuando se trata de consumir una vez al mes ó menos, los hombres pasan a tener mayor probabilidad de presentar esta frecuencia de consumo a partir de una edad de inicio de 30 años aproximadamente. Como era de esperar, la probabilidad de consumir mayores cantidades es más elevada mientras a medida que la edad de inicio es menor. Esto último puede ser interpretado como mientras más se retrase el inicio del consumo de alcohol, menor será la probabilidad de consumir alcohol de forma frecuente.

Conclusión

En el presente boletín se caracterizaron los niveles de consumo de alcohol de acuerdo a la información obtenida del Noveno Estudio Nacional de Drogas en Población General del año 2010. Para ello se utilizó un modelo multinomial logit con el fin de establecer la probabilidad asociada a cada categoría de consumo de acuerdo a variables explicativas como sexo, edad y escolaridad, utilizando como control adicionalmente el ingreso y edad de inicio en el consumo de alcohol.

Los resultados encontrados nos muestran que las mujeres presentan una mayor probabilidad de no consumo, o de consumir niveles reducidos de alcohol, en comparación con los hombres. En contraste, estos últimos presentan una mayor probabilidad de consumo frecuente, independiente de la edad ó nivel educacional que posea el individuo.

Cabe destacar que los resultados anteriores no representan causalidad. Estudiar los determinantes del consumo de alcohol y su efecto sobre la probabilidad de consumo, así como incorporar una visión clínica de los resultados, requiere de otros estudios específicamente diseñados con estos propósitos.

Referencias

  • Estudio Nacional de Drogas en Población Escolar 2009, CONACE, Ministerio del Interior
  • Amemiva, T. 1985. Advanced Econometrics. Cambridge, Mass.: Harvard University Press

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