Edad de inicio en consumo de alcohol y tabaco
Boletín N° 7. Febrero de 2012.
Edad de inicio en el consumo de alcohol y tabaco. Cohortes 1934-1994
El objetivo de este boletín fue estimar la edad de inicio en el consumo de alcohol y tabaco según año de nacimiento, para lo cual se utilizaron los nueve estudios nacionales de drogas en población general de Chile realizados entre 1994 y 2010.
Los resultados encontrados indican que las mujeres inician el consumo de alcohol y tabaco, en promedio, a una mayor edad que los hombres. Las diferencias en la edad de inicio de esas sustancias son particularmente marcadas en las primeras cohortes, no obstante dicha diferencia tiende a desaparecer en las cohortes más jóvenes.
Descargar Boletín en PDF
Introducción
A la fecha se han realizado nueve estudios nacionales de drogas en población general en Chile 1. A partir de éstos se han obtenido diversas estadísticas que describen el consumo de la población durante los años de realización de cada estudio, lo que permite apreciar una tendencia -aunque por un período breve- de los diversos indicadores construidos. Pero todos los resultados reportados corresponden a promedios de los años en que se realizaron las encuestas, existiendo una gran diversidad en lo que respecta a la generación a la cual pertenece cada individuo.
Una variable de particular interés es la edad de inicio en el consumo de sustancias, ya que se pueden encontrar cambios sustantivos a través de generaciones debido a motivos socio-culturales que pueden afectarla. Por ejemplo, ha habido cambios importantes respecto al rol de la mujer en el ámbito laboral y económico, así como en la reivindicación de derechos fundamentales orientados a disminuir inequidades entre hombres y mujeres. Asimismo, también se han producido cambios demográficos, valóricos, tecnológicos -por nombrar sólo algunos ámbitos- que han incidido en la concepción del mundo y el desarrollo de conductas que diferencian a las distintas generaciones entre sí, por ejemplo, en el ámbito de drogas.
Lamentablemente, poco se sabe en Chile y otros países en desarrollo sobre las diferencias a través de generaciones en el consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias. Es por esto que el presente boletín tiene por objetivo estimar la edad de inicio en el consumo de alcohol y tabaco según año de nacimiento, lo que nos permite visualizar cambios en tendencia a través de diferentes generaciones 2. Para lo anterior se emplean los estudios nacionales de drogas en población general de Chile disponibles cada dos años desde 1994 hasta 2010.
Datos
En el presente boletín se utilizan los 9 estudios de población general disponibles, de los cuales se usó la información sobre edad de inicio en el consumo de alcohol y tabaco, así como también sexo y edad del entrevistado.
Como se observa en la Tabla 1, la edad de inicio promedio es menor para el consumo de tabaco en comparación con alcohol, con 16,8 y 18,5 años, respectivamente. A su vez, la edad promedio de las personas que reportan haber consumido tabaco alguna vez en su vida (36,8 años) es menor que la edad promedio de las personas que declaran haber consumido alcohol (37,1 años). Finalmente, las mujeres declaran en menor proporción haber consumido ambas sustancias alguna vez en su vida en comparación con los hombres.
Con respecto a las generaciones utilizadas en la estimación, al considerar todos los estudios y las edades disponibles en cada uno de ellos, se obtienen datos por cohortes desde 1930 hasta 1998, pero se consideraron sólo las cohortes desde 1934 a 1994, ya que los extremos contaban con pocas observaciones para obtener estimaciones confiables.
Método de estimación
Si bien la edad de inicio declarada no debiese depender significativamente de la edad en la cual se le realiza la pregunta al entrevistado, igualmente se debe realizar un ajuste por esta última variable, ya que para cada cohorte existen individuos ubicados en diferentes tramos etarios. Así, nos encontramos con que, en las primeras 5 cohortes 3 la edad promedio es superior a los 60 años, mientras que en las 5 últimas es inferior a los 16 años.
Dada esta heterogeneidad, el rango de edades de inicio posibles para las primeras cohortes es muchísimo más amplio que para las últimas, por lo que la tendencia esperable es que la edad de inicio disminuya en las generaciones más jóvenes sólo por efecto de los datos, sin que necesariamente sea correcta dicha información.
Para hacer frente a la problemática anterior, se realizó una estimación de una “edad de inicio corregida por edad”, para lo cual se realizaron dos modelos, uno para tabaco y otro para alcohol, cuyas muestras están compuestas por 83.591 y 102.162 observaciones respectivamente. En ambos casos la variable de resultado fue la edad de inicio en el consumo, y las variables seleccionadas para explicar dicho resultado fueron cohorte (año de nacimiento), edad y sexo.
Adicionalmente se realizó un análisis para evaluar si en alguna cohorte determinada se presentaron cambios en la tendencia de la edad de inicio de ambas sustancias.
Resultados
Como se observa en las figuras anteriores, la edad de inicio para alcohol y tabaco en el caso de los hombres se ha mantenido relativamente estable 4, mientras que para las mujeres, en ambos casos, la tendencia es decreciente, desapareciendo prácticamente las diferencias por sexo en las edades de inicio para las cohortes más jóvenes, en contraste con la gran brecha existente en las primeras cohortes. Sólo en mujeres y para el caso del tabaco existe un cambio significativo en la tendencia de la edad de inicio observada según año de nacimiento. Dicho cambio se aprecia visualmente alrededor de la cohorte de 1960 5, a partir de la cual la tendencia a la baja en la edad de inicio se modera, existiendo inclusive un alza antes de comenzar nuevamente a descender.
Conclusión y discusión
En el presente boletín se realizó un análisis según cohortes para la edad de inicio en el consumo de tabaco y alcohol, para lo cual se utilizaron los 9 estudios nacionales de drogas en población general de Chile. Se encuentra que las brechas existentes entre hombres y mujeres, para ambas sustancias, se han estrechado en el tiempo, lo que se debe principalmente por la disminución en la edad de inicio de las mujeres.
Los resultados obtenidos nos muestran que la edad de inicio promedio de consumo de alcohol y tabaco en hombres no ha cambiado significativamente desde el cohorte de 1934 al de 1994. A diferencia de este escenario, la edad de inicio de las mujeres ha descendido para ambos consumos. Al analizar la tendencia de mujeres se observó que en alcohol el descenso ha sido prácticamente estable en todas las cohortes. Sin embargo, en tabaco se observa un fuerte descenso hasta 1961, para luego moderar su descenso después de un pequeño período al alza. Cuando se analizan los resultados en términos de las brechas entre hombres y mujeres, se ve que en ambas sustancias las grandes diferencias existentes en las primeras cohortes prácticamente desaparecen en las cohortes más jóvenes. Una posible explicación para este fenómeno son las desigualdades de género existentes en la sociedad y su evolución a lo largo del tiempo 6. A comienzos del siglo XX, la mayor parte de las mujeres en el mundo no tenían derechos legales formales, no participaban del mercado laboral ni tenían acceso a la educación. Sin embargo, durante la segunda mitad del siglo XX, las desigualdades entre hombres y mujeres fueron disminuyendo debido, entre otras cosas, a la globalización de la economía, avance tecnológico, cambio en la organización del trabajo y movimientos que buscaban la reivindicación de género. De esta forma, las mujeres consiguieron una mayor participación en el mercado laboral, un mayor acceso a educación superior y una mayor participación política, lo que finalmente ha repercutido en las tareas y roles que en el pasado sólo eran ejercidos por los hombres. Hay múltiples vías a través de las cuales estos cambios sociales pudieran afectar el consumo de alcohol y tabaco en la población o la edad en que estas y otras sustancias comienzan a consumirse. En particular, es razonable pensar que el desarrollo en una sociedad más igualitaria en términos de los roles de género, llevaría en las mujeres a una normalización de conductas históricamente masculinas, y que esto se daría a través de todo el ciclo vital, incluyendo la adolescencia donde suele iniciarse el consumo.
Si bien esta hipótesis es sólo una posible explicación entre muchas otras posibles, lo cierto es que las brechas en la edad de inicio entre hombres y mujeres ha disminuido notablemente en la últimas décadas y que plantea un desafío para la prevención del consumo de sustancias y el retraso de la edad de inicio.
Anexo
Referencias
- Estudio Nacional de Drogas en Población General de Chile 1994-2010, SENDA, Ministerio del Interior.
- Hansen, Bruce (2000), “Testing for structural change in conditional models”, Journal of Econometric, Vol. 97, pp. 343-427.
- Slade, Bonnie (2008), “Inequality, Gender” in: Darity, William A., “International Encyclopedia of the Social Sciences (2nd edition)” Vol. 2, pp. 624-627.
- Zivot, Eric y Donald Andrews (1992), “Further Evidence on the Great crash, the Oil-Price Shock, and the Unit-Root Hypothesis”, Journal of Business & Economic Statistics, Vol. 10, pp.251-270.



