El consumo de riesgo y problemático de alcohol y otras drogas es una problemática relevante para la salud pública del país, en tanto aumenta la vulnerabilidad de las personas, familias y comunidades, profundizando las inequidades

Consecuencias del consumo de drogas y alcohol

El consumo de alcohol y drogas se asocia a:

  1. Mayores niveles de mortalidad y discapacidad
  2. Riesgos importantes en el desarrollo personal, trastornos familiares, enfermedades y lesiones asociadas a accidentes y violencia, entre otros.

“Senda asume la responsabilidad de ofrecer tratamiento especializado y de calidad a toda persona que así lo requiera.”

Un porcentaje de las personas puede desarrollar, en algún momento de su vida, consumo problemático (también llamado dependencia o adicción), y necesitará atención especializada para realizar su proceso de recuperación. El tratamiento y la rehabilitación de personas con problemas de consumo de alcohol y otras drogas es posible y funciona.

Objetivos estratégicos

SENDA se propone trabajar para asegurar el acceso y la equidad en la atención a toda persona que presente consumo problemático (también llamado dependencia o adicción) de alcohol y otras drogas y requiera atención especializada.

El objeto del tratamiento es otorgarlo a las personas con consumo problemático de drogas y alcohol para su recuperación. Para esto, se requiere de un proceso integral y coordinado entre distintas entidades y profesionales.


Detección de beneficiarios

Acción conjunta de la red para detección y registro

Evaluación para derivación a tratamiento

Prestación de tratamiento

Egreso tras logro terapeutico

Calidad en el tratamiento

La entrega de servicios de excelencia es uno de los propósitos de Senda. Para esto, se ha definido avanzar hacia el desarrollo de programas con niveles progresivamente mejores de calidad técnica y humana, y que sean de satisfacción para las personas usuarias.

La calidad en el tratamiento implica prestar atención a diversos aspectos, tales como la: 

1. Accesibilidad al tratamiento y la oportunidad de la respuesta.
2. La efectividad y la eficiencia de las intervenciones terapéuticas.
3. Las competencias profesionales.
4. El respeto por los derechos de las personas usuarias.


Se identifica en la mejora continua de la calidad una forma de avanzar en este camino, prestando especial atención a cómo se desarrollan los procesos y a los resultados obtenidos; detectando oportunamente errores o ámbitos por mejorar, e instalando nuevas formas de proceder que impliquen el uso sistemático de métodos y estrategias para consolidar los cambios necesarios.

En esta forma de funcionamiento cobra especial relevancia la percepción y opinión de la persona usuaria y su familia, así como la participación de equipos de tratamiento en una red de atención que comparte un sentido común orientado a la valoración y compromiso con el desarrollo progresivo de prácticas de excelencia.

Acciones para avanzar hacia la calidad

1. Desarrollar estrategias para favorecer la accesibilidad y la oportunidad de la atención en programas de tratamiento.

2. Desarrollar documentos técnicos que consideren las necesidades de poblaciones específicas y/o emergentes.

3. Fortalecer un sistema de monitoreo permanente de los servicios de tratamiento.

4. Desarrollar y mejorar procesos de evaluación periódica de los resultados de los programas de tratamiento.

5. Elaborar criterios y estándares de calidad que favorezcan los procesos de evaluación y mejora continua de los programas de tratamiento.

6. Aportar a las definiciones institucionales que faciliten condiciones estructurales requeridas para mejorar los programas de tratamiento.