
Las situaciones de emergencia pueden generar ansiedad, confusión o sensación de pérdida de control. Estas recomendaciones te pueden ayudar a disminuir esa sensación y a recuperar tu estabilidad:
- – Busca un espacio lo más tranquilo y seguro posible. Alejarse del ruido o de estímulos intensos puede ayudar a bajar la ansiedad.
- – Siéntate y cierra los ojos. Concentrarse en la respiración y los movimientos respiratorios.
- – Lleva tu atención a un movimiento único y rítmico. Esto te ayudará a silenciar pensamientos centrados en la experiencia reciente.
- – Si las condiciones lo permiten, respira de forma lenta y controlada: 3 segundos por fase (inhalar, retener, espirar, vaciar pulmones).
- – Si el malestar persiste, busca apoyo y no enfrentes la situación en soledad.

En situaciones de emergencia o experiencias traumáticas, es común que aparezcan ansiedad, pensamientos difíciles de controlar o cambios en el estado de ánimo. En estos contextos, algunas personas buscan aliviar estos síntomas a través de medicamentos, lo que puede implicar riesgos si no se usan de forma adecuada.
Por eso, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
- – Consulta siempre a un profesional de la salud antes de usar medicamentos o tranquilizantes.
- – Los tranquilizantes pueden producir efectos secundarios, como somnolencia o disminución del estado de alerta.
- – Si estás tomando otros medicamentos, ten precaución. Algunos tranquilizantes pueden interactuar con otros tratamientos.
- – No mezcles tranquilizantes con alcohol, ya que aumenta significativamente los riesgos para la salud.
- – Jamás compres tranquilizantes sin receta médica o en lugares no autorizados.
- – Si tienes indicación médica, no modifiques la dosis ni el tiempo de uso sin supervisión profesional.

Después de una situación estresante o una crisis, algunas personas pueden aumentar su consumo de alcohol u otras drogas como una forma de relajarse, calmarse o enfrentar la ansiedad. Esto puede transformarse en un factor de riesgo.
Es importante estar atentos a estas señales de alerta:
- – Ha aumentado la frecuencia con la que bebes o la cantidad de consumo de alcohol.
- – Personas de tu entorno han manifestado preocupación por tu forma de consumir.
- – Has perdido interés en actividades que antes eran importantes para ti.
- – Sientes la necesidad de consumir alcohol u otras drogas para sobrellevar la crisis.
- – Reconocer estas señales a tiempo permite buscar apoyo y reducir riesgos.

Las situaciones de crisis pueden aumentar el malestar emocional y, en algunas personas, reactivar deseos de consumo. En estos contextos, reforzar apoyos y retomar estrategias de cuidado es clave para proteger tu proceso.
Por eso, te compartimos algunas recomendaciones para cuidar tu proceso de recuperación en contextos de crisis:
- – Mantén el vínculo con tu programa de tratamiento o busca apoyo si este ya finalizó.
- – Habla abiertamente con personas de confianza y cuéntales lo que estás sintiendo.
- – Pide ayuda cuando sea necesario. Si necesitas contención, busca orientación.
- – Aplica estrategias de autocuidado y evita exponerte a situaciones de riesgo.
Si necesitas orientación o apoyo, llama al Fono Drogas y Alcohol 1412, disponible 24/7. Gratuito, anónimo y Confidencial.
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