Dentro de la oferta de Tratamiento que existe del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda) en la región del Maule se encuentra el programa que entrega ayuda a personas adultas mayores de 20 años que están en situación de calle y que presentan consumo problemático a sustancias psicoactivas bajo la administración de la consultora Working Group profesionales. Este programa piloto comienza  el 2013 en la ciudad de Curicó y solo se trabaja en esta comuna (ciudad donde se concentra la mayor cantidad de personas en esta situación en la Región del Maule). El equipo de trabajo está compuesto por un Psicólogo, un Trabajador Social, un Médico y un Técnico en Trabajo Social, los cuales otorgan atención a estas personas que manifiesten intención de hacer cambio en su patrón de consumo. La oferta es de 15 cupos.

Dos usuarios, de este centro, fueron los que quisieron conversar sobre su experiencia tras la rehabilitación. El primero de ellos fue Luis (55 años), padre de cuatro hijas el cual desde el año 2013 ingresa a tratamiento donde trabajó su adicción a la marihuana y al alcohol, “yo aprendí a sacarle provecho a esto que ustedes me están brindando, porque yo antes nunca había buscado ayuda, siempre estuve en la calle, durmiendo bajo el puente, en hogares, en campamentos”, indicó Luis.

Luis, desde los 13 años ya fumaba marihuana y bebía alcohol, creció en ambientes vulnerables luego del fallecimiento de su madre cuando él tenía 8 años. Su padre también presentaba problemas con el alcohol, recordándolo como un hombre machista y violento. En cuanto a su conducta anterior, señala “yo me acostaba y me levantaba curado y seguía tomando todo el día, después dormía y seguía tomando y la comida me la macheteaba por ahí” señaló Luis.

“Con el tratamiento me di cuenta que podía mantener el trabajo y mantener mi tiempo ocupado, mejorar las relaciones personales, ser responsable, empecé a ver las cosas mejor y con más seriedad, pero a la vez existe el miedo de recaer, la tentación está a la vuelta de la esquina” finalizó. Hoy Luis reconoce y agradece el apoyo y acompañamiento de estos profesionales que ya los considera amigos porque se genera un vínculo más allá de ser los terapeutas.

Por otro lado, Marco (48 años) es el segundo usuario en dar su testimonio, padre de una hija, presenta un consumo problemático en más de una sustancia, en su tratamiento se  ha trabajado fuertemente en una metodología denominada reducción del daño, es decir bajar las dosis de consumo y la frecuencia “con el consumo de drogas he perdido a la familia, la posibilidad de formar un hogar, tener un trabajo, tener relación con mi hija”.

Marco, lleva un año trabajando su adicción, donde afirma haber disminuido bastante el consumo y reforzó “conocer a estos profesionales es lo que me tiene feliz, ellos me ayudan con sus consejos, con la realización de terapias, las conversaciones con la psicóloga. Si logro dejar esto mi futuro se viene muy bien”.

Por su parte, Daniel Cruz, Asistente Social del Centro señaló “en una primera parte se trabaja en un proceso motivacional  para que los usuarios adhieran al programa y a su proceso de tratamiento así como también en una primera parte se les hace un diagnóstico integral para luego comenzar un tratamiento individualizado según sus necesidades”.

“Aproximadamente el 50 % de las personas que atendemos aquí avanza en su proceso terapéutico y de ese porcentaje el 25 % ya no está consumiendo, existiendo otro grupo de usuarios el cual se encuentra reduciendo su nivel de consumo, lo cual, dado el historial de su patrón de consumo ya es un avance importante”.

 

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